Historia del regaliz: de la raíz al escaparate
Antes de ser golosina, el regaliz fue medicina durante milenios. Recorremos su viaje desde los herbolarios de la Antigüedad hasta las fábricas del siglo XX y las estanterías de hoy.
Pocas golosinas tienen una historia tan larga. La misma raíz que hoy se vende en tiras y espirales aparece en tratados médicos de hace miles de años, viajó por monasterios medievales y acabó dando nombre a fábricas que todavía existen.
El regaliz se usó primero como remedio en Mesopotamia, Egipto, Grecia y China. En la Edad Media se cultivó y comerció por toda Europa. Entre los siglos XVIII y XIX, al mezclar su extracto con azúcar, nació la golosina, y en el siglo XX la industria creó las marcas y formas que conocemos hoy.
Una historia de miles de años
Remedio en Oriente y el Mediterráneo
Mesopotamia, Egipto, Grecia y China usan la raíz contra la tos, la garganta y la digestión.
Recibe su nombre
Glykyrrhiza, «raíz dulce». Teofrasto y Dioscórides la describen en sus tratados.
Monasterios y boticas
Se cultiva en huertos monásticos y se comercia seca o en extracto por toda Europa.
Fábrica Amarelli
La familia Amarelli abre en Calabria su fábrica de extracto, aún en activo.
El azúcar lo cambia todo
El extracto se mezcla con azúcar y harina: el regaliz pasa de medicina a golosina.
Nacen las grandes marcas
Haribo (1920), Panda (1927), el salmiak nórdico y, más tarde, el regaliz rojo y relleno.
La Antigüedad: una raíz medicinal
Las primeras menciones del regaliz son médicas. Aparece en tablillas de Mesopotamia, en papiros egipcios y en la farmacopea china, donde la raíz —gan cao, «hierba dulce»— se sigue usando para equilibrar fórmulas. Se empleaba contra la tos, la irritación de garganta y las molestias digestivas.
Los griegos le dieron nombre: glykyrrhiza, «raíz dulce». Teofrasto y más tarde Dioscórides la describieron en sus tratados sobre plantas, y los romanos la adoptaron como remedio y como algo que mascar para calmar la sed. Hoy sabemos que ese dulzor viene de la glicirricina; si te interesa la parte medicinal, lee beneficios del regaliz.
Edad Media: monasterios y boticas
Durante la Edad Media el regaliz se conservó sobre todo en huertos de monasterios y en las boticas. Se comerciaba seco, en raíz o en extracto, y formaba parte de jarabes y electuarios para el pecho.
En Inglaterra, la localidad de Pontefract se hizo famosa por su cultivo, y allí nacerían siglos después las Pontefract cakes, pastillas de regaliz sellado. En el sur de Italia, la raíz silvestre de Calabria empezó a ganar fama por su calidad.
De remedio a golosina
El gran cambio llegó cuando el azúcar se abarató. Los boticarios y confiteros empezaron a mezclar el extracto de la raíz con azúcar, goma y harina para hacer pastillas más agradables. Lo que era medicina pasó a comerse por gusto.
En 1731 la familia Amarelli abrió en Rossano (Calabria) su fábrica de extracto, que sigue funcionando hoy. A lo largo del siglo XIX surgieron por Europa las primeras pequeñas industrias de regaliz, y en Inglaterra se popularizaron mezclas como los Liquorice Allsorts.
El siglo XX y la industria moderna
La industrialización multiplicó las formas: tiras, cordones, espirales, torcidas. En 1920 Hans Riegel fundó Haribo en Bonn, y en 1927 nació Panda en Finlandia. Los países nórdicos desarrollaron su propia pasión por el regaliz salado con cloruro de amonio, el salmiak.
En la segunda mitad del siglo llegaron el regaliz rojo —que conserva el nombre y la forma, pero ya no la raíz— y los rellenos de colores. En España, marcas como Vidal o Fini convirtieron el regaliz relleno y con pica en un clásico de quiosco.
El regaliz en España
La planta crece de forma silvestre en riberas y vegas de buena parte de la península. Durante generaciones, el regaliz de palo fue la golosina más barata: se arrancaba, se secaba y se mordisqueaba en la calle o se vendía en mercados y a la puerta de los colegios.
También se usó en farmacia, en licores caseros y para aromatizar tabaco. Hoy conviven el palo tradicional, el regaliz negro de confitería y los rellenos de colores que exportan fabricantes españoles a medio mundo.
El regaliz hoy: tres grandes familias
Regaliz de palo
La raíz tal cual, sin procesar. Es la forma más antigua y la única sin azúcar añadido.
Ver categoríaRegaliz negro
Golosina hecha con extracto de la raíz. Incluye el puro, el dulce y el salado nórdico.
Ver categoríaRegaliz dulce de colores
Rojo, relleno o con pica. Conserva el nombre y la forma, pero casi nunca la raíz.
Ver categoríaLos productos que contienen extracto de raíz aportan glicirricina. Su consumo excesivo puede elevar la tensión arterial; consulta nuestra guía sobre regaliz y tensión arterial.
Seis momentos de la historia para probar

Frisafran Regaliz de palo ecológico
- Raíz natural
- Ecológico
- Bolsa 100 g

Amarelli Spezzata
- Regaliz puro italiano
- Formato spezzata
- Pack 2 × 100 g

Panda Barras Soft Original
- Regaliz finlandés
- Textura blanda
- Caja 36 × 32 g

Haribo Mega Torcida
- Formato torcido
- Regaliz negro dulce
- Ideal para compartir

Fazer Salmiak Candy
- Salmiakki clásico
- Intensidad alta
- Sabor nórdico

Vidal Dulcepica melón
- Regaliz relleno
- Sabor melón
- Toque ácido
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra «regaliz»?+
Del griego glykyrrhiza, «raíz dulce», a través del latín tardío liquiritia. De esa misma raíz salen el inglés liquorice y el italiano liquirizia.
¿Desde cuándo se usa el regaliz?+
Desde hace miles de años. Hay referencias en textos médicos de Mesopotamia, Egipto, Grecia y China, donde se usaba sobre todo como remedio.
¿Cuándo se convirtió en golosina?+
En los siglos XVIII y XIX, cuando se empezó a mezclar el extracto de la raíz con azúcar y harina. Con la industrialización del siglo XX llegaron las grandes marcas y las formas actuales.
¿El regaliz rojo es regaliz?+
Solo de nombre. Es una golosina moderna que imita la forma y textura del regaliz, pero normalmente no lleva extracto de raíz.
¿Se cultiva regaliz en España?+
Sí. La planta crece de forma silvestre en riberas de varias zonas del país y el regaliz de palo tiene una larga tradición popular.
Conclusión
Del herbolario al quiosco, el regaliz ha cambiado de forma muchas veces, pero su origen sigue siendo el mismo: una raíz dulce que la humanidad lleva milenios mordisqueando. La próxima vez que abras una bolsa, estarás probando una de las golosinas con más historia del mundo.